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EMILY DE 7 VENCE LA LEUCEMIA GRACIAS A LA TERAPIA CELULAR
A sus 7 años, Emily Whitehead es una pionera: es la primera niña que
venció la leucemia a través de un innovador tratamiento en el que sus propias
células inmunitarias fueron reprogramadas para luchar contra el cáncer.
Luego de haber sido curada en Filadelfia (este de Estados Unidos) hace
ahora 11 meses, el cáncer de Emily está en remisión. Su madre cuenta que la
pequeña está feliz de poder jugar con su perro, de leer y escribir, un año
después de su tratamiento, su última esperanza según le dijeron los médicos
luego de recaídas precedentes en su enfermedad. Emily sufre un tipo de cáncer
conocido como leucemia linfoide aguda (LLA). La LLA es la
forma más común de leucemia en niños y, a menudo, tiene cura. Sin embargo, en su
caso se trataba de un tipo de alto riesgo que es resistente a los tratamientos
convencionales.
Investigadores estadounidenses anunciaron en los últimos días los éxitos
prometedores de este nuevo tipo de terapia celular, que permitió a varios
enfermos, entre ellos Emily, obtener la remisión al “reprogramar” los
linfocitos de su cuerpo -los encargados de coordinar la respuesta inmune
celular en el organismo- para que ataquen a las células cancerígenas. La
técnica consiste en eliminar de la sangre de los enfermos los linfocitos T, las
principales células del sistema inmunitario, para modificarlos genéticamente
con la ayuda de un virus y dotarlos de un receptor molecular que les permite
atacar a las células cancerígenas. El caso de Emily Whitehead muestra
“cómo estas células tienen un potente efecto anticancerígeno en los niños”,
afirmó por su parte en la revista New England Journal of Medicine el coautor de
la investigación, Stephan Grupp, del Hospital para niños de Filadelfia, donde
la pequeña fue tratada. Sin embargo esta técnica fracasó en el caso de otra
niña enferma, que no sobrevivió, apuntando a la necesidad de más estudios para
mejorar la terapia que está siendo ensayada. Un grupo de cinco adultos de
edades de 23 a 66 años, que sufren también de LLA. fueron sometidos a este
tratamiento y en tres de ellos el cáncer está en remisión. “Aunque el nuevo
tratamiento sea prometedor contra el cáncer debe de ser ajustado todavía para
obtener una eficacia óptima y durable y minimizar también los efectos secundarios”,
señalan los autores de la investigación, realizada en Nueva York. Cada paciente
tiene necesidad de un tratamiento individualizado y deberá enseguida tomar
medicamentos para potenciar sus defensas inmunitarias, quizá durante el resto
de sus vidas. Pero si se confirma su eficacia, el tratamiento podría
generalizarse de aquí a algunos años, espera Michael Kalos, de la Universidad
de Pensilvania, que trabaja en el proyecto. “En nuestro caso los datos que
hemos recogido parecen tan prometedores que esperamos pasar a la segunda fase
del estudio. Si éste va bien podremos ver a las autoridades regulatorias y
decirles ‘aquí hay algo que nos gustaría que fuera autorizado para el mercado”,
concluye Kalos.
Foto cortesía scottchan freedigitalphotos.net
EL TRASPLANTE DE CÉLULAS MADRE
DEL ESPERMA RESTABLECE LA FERTILIDAD TRAS LA QUIMIOTERAPIA EN LA LEUCEMIA
INFANTIL
El trasplante de células madre del esperma restablece la fertilidad tras
la quimioterapia aplicada al tratamiento de la leucemia infantil, según un
estudio de la Universidad de Osaka (Japón) que se publica en la edición digital
de la revista 'Journal of Clinical Investigation'. Los expertos explican que mientras que más del 70 por ciento de los pacientes
de leucemia infantil sobreviven, la quimioterapia curativa puede a menudo
deteriorar de forma irreversible la formación de espermatozoides, causando la infertilidad
en los varones. Según los científicos, la única opción clínica en la actualidad para la
preservación de la fertilidad en los pacientes de leucemia es acudir a un banco
de esperma antes de comenzar el tratamiento.
Sin embargo, las células germinales maduras no se desarrollan hasta los inicios
de la pubertad, los niños no pueden beneficiarse de posteriores técnicas de
reproducción asistida. Según los expertos, a pesar de que el transplante
de células germinales propias después de la quimioterapia mantiene la promesa
de restablecimiento de la fertilidad, el mayor obstáculo es el riesgo de
contaminación de células leucémicas que puedan inducir una recaída.
En el estudio actual, los científicos describen una forma en el que las células
germinales sanas, incluidas las células madre espermatogénicas, pueden
distinguirse y separarse por completo de las células leucémicas en ratones para
cultivarlas y preservarlas.
Estas células fueron trasplantadas en las gónadas de ratones sanos expuestos a
agentes de quimioterapia. Las células madre germinales tuvieron éxito al
colonizar y fueron capaces de producir una descendencia sana. El éxito en el
nacimiento de una camada de los ratones trasplantados, ratones a los que no se
transmitió la leucemia, sugiere el potencial del autotrasplante de células
madre seleccionadas en el tratamiento de la infertilidad resultado del
tratamiento anticancerígeno de la leucemia infantil.
EL CÁNCER INFANTIL ES CURABLE
La leucemia linfoblástica aguda es el cáncer más común en niños. En las
últimas cuatro décadas se han hecho importantes progresos en el diagnóstico y
tratamiento de esta enfermedad, y la buena noticia es que el cáncer infantil se
puede curar en la mayor parte de los casos si se detecta con suficiente
antelación y se consigue la igualdad de acceso al tratamiento.
El éxito del tratamiento depende de una detección temprana, igualdad de
acceso al tratamiento: quimioterapia y las medidas de soporte. Esto sirve como
un índice del estatus de la hematooncología en los países de recursos
limitados. Teniendo en cuenta la alta posibilidad de curación, la leucemia es
el blanco del cáncer pediátrico para diseño de programas en países con recursos
limitados. Las fallas en el tratamiento en nuestro país se deben
fundamentalmente al diagnóstico tardío, falta de medidas de soporte, la
contratación de recursos humanos especializados, falta de presupuesto asignado
para la lucha contra el cáncer infantil y la comorbilidad.
“La probabilidad de curación del cáncer infantil es más de dos veces superior a
la del cáncer en los adultos. Para salvar la vida de miles de niños cada año es
fundamental que el cáncer infantil se detecte pronto y que mejore el acceso al
tratamiento en los países en desarrollo. Actualmente, solo un 20% de los niños
viviendo en países en vía de desarrollo reciben el tratamiento necesario. Y en
estos países viven el 80% de los niños del mundo”. El reconocimiento de los
síntomas puede salvar la vida de un niño. Los niños no solo padecen tipos de
cáncer diferentes a los que sufren los adultos, sino que también presentan
síntomas, tratamientos y tasas de supervivencia (pronóstico) distintos.
Hace cuarenta años, el cáncer infantil era mortal en los países desarrollados
casi por igual. El emprendimiento de acciones enérgicas ha cambiado el panorama
espectacularmente, de modo que hoy en día la mayoría de los niños sobreviven al
cáncer, pero este no es el caso en los países en desarrollo, donde la mayoría
de los niños con cáncer siguen muriendo. Hemos de conseguir que la
supervivencia al cáncer sea la norma, y no la excepción.
Debemos comprometernos a tratar de acortar la distancia entre estos dos mundos.
Este es el momento de actuar, para así juntos poder salvar la vida de los
niños. Hoy la mayoría de los niños con cáncer sobreviven, y los programas para el
tratamiento y manejo del cáncer pediátrico deben desarrollarse en centros
médicos especializados con equipos de profesionales multidisciplinarios que
incluyan pediatras, hematooncólogos, cirujanos, anestesistas, nutricionistas,
cardiólogos, neurólogos, radioterapeutas, psicólogos, maestras, enfermeras.
Se requieren, además, laboratorios especializados en hematooncología para el
diagnóstico correcto, la incorporación de nuevas tecnologías para el
diagnóstico correcto, unidades de medicina transfusional, medicamentos como
quimioterapia y antibióticos e infraestructura edilicia apropiada, así como una
casa de alojamiento para los pacientes y familiares que lleguen del interior
del país. Todo esto debe acompañarse de un presupuesto adecuado para que el
sistema sea sostenible.
En nuestro país desde hace 20 años funciona la Unidad de Hematooncología para
tratamiento del niño con cáncer en el servicio de pediatría del Hospital de
Clínicas.
Recién en el año 2003, la Unidad de Hematooncología se trasladó al CMI y cuenta
con la infraestructura edilicia adecuada y con la ayuda de las autoridades,
fundaciones, sociedad civil y grupo de padres y va adquiriendo los
equipamientos, recursos humanos necesarios para el tratamiento del niño con
cáncer. De 1990 a 2006, en total, 1.152 niños fueron diagnosticados y tratados en la
unidad de HO.
Los recursos económicos para el diagnóstico y el tratamiento quimioterapéutico,
insumos, así como recursos humanos, son solventados por personas solidarias y
las fundaciones que asisten a la Unidad. Las estadísticas de la Unidad de
Hematooncología muestran que la curación es posible: del 9% de curación en 1990
a 70% en el año 2006. Queda, sin embargo, mucho por hacer. Para ello es
necesario que diagnóstico y tratamiento sean garantizados por el Gobierno para
todos los niños con cáncer del país.
Dra. Angélica Samudio; Directora del
Programa Nacional de Sangre



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